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Síntomas del puerperio y cómo tratarlos

Aunque pudiera parecer que con el parto esa etapa tan particular de la mujer ha terminado, hay que decir que es ahora cuando comienza otra igualmente importante. Un periodo de tiempo que comprende los 40 días siguientes y que se conoce como puerperio.

Será en estos días en los que el organismo de la mujer puede experimentar una serie de cambios. Unos cambios que conviene analizar con cierto detenimiento. Y es que pueden aparecer algunos síntomas que habrá que tratar si impiden realizar una vida normal.

Síntomas a los que hay que prestar atención

Si bien es cierto que puede existir una cierta sintomatología asociada al puerperio, lo cierto es que habrá que vigilarla. Con el objetivo de determinar cuándo esta es anormal.

  • Sangrados. Si después del parto la mujer continúa sangrando, como en una menstruación, durante un periodo superior a los 10 días. Podría deberse a algún resto que se ha quedado en el interior y habría que tratarlo.
  • Fiebre. Una ligera febrícula puede ser normal. No obstante, cuando la temperatura excede de los 37,5 grados centígrados durante varios días, puede ser un síntoma de que se ha producido una infección con todo lo que ello conlleva para la salud de la mujer.
  • Hipertensión arterial. Dentro del desorden que se produce en la mujer, una ligera subida en este parámetro no sería preocupante. Ahora bien, cuando la tensión arterial sube a 140/90, o más, y esta va acompañada de fuertes dolores de cabeza, deberemos visitar al médico para que estudie cuál puede ser la causa.
  • Fatiga. La fatiga es algo que se puede considerar normal una vez que se ha dado a luz. Sin embargo, cuando esa fatiga va más allá e impide a la mujer llevar a cabo una vida normal es cuando hay que comenzar a buscar las posibles causas.
  • Molestias en el pecho. La zona del pecho es una zona muy sensible para una mujer especialmente después del parto. Pero claro, partiendo de esta base hay que observar un posible enrojecimiento de la zona así como molestias en zona de los pezones. De ser así habría que profundizar un poco más.
  • Olor en la zona genital. La zona genital será una de las más sensibles de la mujer una vez que esta ha dado a luz a su bebé. Una zona que conviene observar muy de cerca sobre todo si se percibe un cierto olor a podrido. En este caso se deberá profundizar en su análisis ya que puede ser que haya alguna infección o algún resto que no debería estar ahí.
  • Tristeza. Conviene observarla después del primer mes ya que los primeros días siempre son complicados. Esta triste no implica una depresión sino seguramente una falta de energía debido al gran esfuerzo que ha tenido que hacer la madre.

¿Cómo se pueden tratar?

Son tantos los síntomas y tan variados. Son tantos los escenarios distintos a los que nos podemos enfrentar que no existe un tratamiento único para estos síntomas. Es por ello por lo que solo podemos tener en cuenta algunas pautas preventivas.

  • Dieta. Son muchas las personas las que subestiman el poder de una dieta óptima. Npor eso queremos hacer hincapié en la importancia de tener una dieta rica en frutas y verduras.
  • Ejercicio. El ejercicio, siempre que se tenga la energía suficiente es muy favorable. Y es que la liberación de endorfinas hará que tengamos un prisma mucho más optimista ante esta etapa nueva que es la posterior al parto.
  • Descanso. Esto es algo importante. El descanso hará que nuestro cuerpo se recupere de una manera mucho más rápida. Un descanso que sobre todo debe darse por la noche en la que las horas de sueño no deberían bajar de las 7 horas.
  • Visita a tu especialista. Evidentemente. A pesar de llevar un estilo de vida saludable, visitar al especialista es algo que no se puede pasar por alto. De ahí la importancia de visitarle cuando los síntomas se puedan complicar. También, cuando estos síntomas se prolonguen en el tiempo impidiendo que la vida de la mujer no se pueda llevar a cabo con normalidad.